.commenthidden {display:none} .commentshown {display:inline}

15 de septiembre de 2012

La carga de la deuda pública española ha sido muy superior desde la adhesión a la Comunidad Económica Europea


13 septiembre 2012
Eduardo Garzón Espinosa - Saque de esquina
Cuando un Estado presenta en un año más gastos que ingresos tiene que cubrir esa diferencia (déficit) con algún tipo de financiación. Para ello el Estado en cuestión emite o vende deuda pública, que no es más que vender títulos (papelitos con respaldo oficial) a cambio de un préstamo de dinero. El estado utiliza ese dinero prestado para cubrir el déficit y se compromete a devolverlo en una fecha futura.
En general existen dos formas muy diferentes de vender deuda pública. Una –la más conocida y la única posible hoy día para el estado español) – consiste en vender estos títulos a inversionistas privados. Estos agentes económicos prestan fondos al estado a cambio de cobrar un tipo de interés por el préstamo. Cuando transcurre el tiempo acordado, el inversionista recupera su dinero más una cantidad extra en concepto de intereses. Esa cantidad añadida es el beneficio que obtiene el inversionista por haber comprado deuda pública, y al mismo tiempo esa cantidad es el coste que tiene que soportar el estado por haberse endeudado.
La otra forma de vender deuda pública es conocida como “monetización de la deuda”. Esto no es más que pedir al banco central encargado de crear dinero que imprima tanto dinero como el estado necesite ese año para cubrir el déficit. La diferencia clave con la forma anterior es que el estado no tiene que pagar nada en concepto de intereses. El banco central le presta ese dinero de forma gratuita. En la operación nadie se lucra, y el estado no tiene que soportar un coste a la hora de endeudarse. Sin embargo, no es necesario que toda la financiación buscada sea facilitada por el banco central; existe la posibilidad de que una parte sea solicitada a inversionistas privados y otra parte sea monetizada. En cualquier caso recurrir a monetizar la deuda, aunque sea de forma parcial, ahorra costes al estado a la hora de financiarse (1).
Esta forma de financiarse monetizando la deuda era utilizada por el estado español hasta no hace muchos años. El Banco de España, cuando todavía era el instrumento por excelencia de la política monetaria del gobierno, monetizaba parte de la deuda del estado español logrando que endeudarse no le resultase muy caro a las arcas públicas. De hecho, la carga financiera de la deuda pública (esto es, la cantidad de intereses que tiene que pagar el estado por endeudarse) no superaba el 1% del Producto Interior Bruto, lo cual era un coste moderado y razonable.

No obstante, cuando España solicitó adherirse a la Comunidad Económica Europea tuvo que empezar a realizar reformas de gran calado para cumplir los requisitos necesarios para la integración. Entre esta serie de requisitos era condición indispensable que el Banco de España fuese desligándose progresivamente del gobierno estatal y pasara a ostentar cada vez más autonomía. La ideología del proyecto europeo se oponía radicalmente a que un gobierno pudiera controlar su propio banco central, considerando que la política monetaria no debía regirse por factores políticos sino exclusivamente económicos (2). Una de las consecuencias de estas reformas fue que el Banco de España dejó de monetizar la deuda del estado español, por lo que el estado tuvo que comenzar a vender la totalidad de su deuda a los inversionistas privados y por lo tanto a pagar más por endeudarse. El coste de financiarse aumentó considerablemente, pasando de un 0,88% sobre el PIB en 1982 a un elevadísimo 4,80% en 1993.
En el gráfico siguiente, que recoge el coste de financiación del estado (la cantidad de intereses pagados en proporción al PIB) desde 1960 a 2011, se puede observar claramente la evolución comentada.
Durante toda la época en la que el Banco de España monetizaba parte de la deuda los intereses pagados no superaron el 1% sobre el PIB. A partir de la progresiva desvinculación del banco central durante la década de los años 80 la carga de la deuda aumentó vertiginosamente hasta alcanzar el 4,80% sobre el PIB en 1993. Desde entonces la tendencia fue negativa debido al intenso crecimiento del PIB debido a los años del boom inmobiliario (a mayor PIB, menor carga de la deuda aunque la cantidad siga siendo elevada), llegando la carga a situarse en el 1,51% sobre el PIB en 2008 (nótese que este nivel era todavía muy superior al mantenido durante los años de monetización de la deuda). Con la irrupción de la crisis económica en 2008, la carga financiera de la deuda se volvió a disparar y su tendencia hoy día es peligrosamente ascendente (entre  2008  y  2012  el  pago  de  intereses  de  deuda  púbica  ha  crecido  un  65%, pasando  de  16.600  millones  de  euros  a  27.400  millones).
La prohibición de que el Banco de España monetizara la deuda impidió al estado financiarse de una forma barata, obligándolo a recurrir a los inversionistas privados y por lo tanto procurándoles un negocio muy rentable. Las arcas públicas se vieron perjudicadas al tener que dedicar cada vez más recursos al pago de los intereses de la deuda. Recursos que antes se dedicaban a los gastos necesarios del estado ahora tenían que ser destinados a los bolsillos de aquellos inversionistas privados que se lucraban con la deuda pública española.
En el próximo artículo se desarrolla esta tesis y se cuantifica el coste que ha tenido que sufrir el estado español por haber dejado de monetizar su deuda así como la sorprendente situación de las arcas públicas si la monetización se hubiera seguido produciendo.
Notas:
(1)    Se ha comentado la principal ventaja de la monetización de la deuda porque es indispensable para el propósito de este artículo. Pero no se quiere ocultar que existe un debate muy interesante en torno a las posibles desventajas de monetizar la deuda de un país, que fundamentalmente giran en torno a: el posible aumento de inflación y la posible depreciación del tipo de cambio.
(2)    Para profundizar en las causas y consecuencias de estas reformas leer este artículo.
ATTAC España no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

Vía:http://www.attac.es/2012/09/13/la-carga-de-la-deuda-publica-espanola-ha-sido-muy-superior-desde-la-adhesion-a-la-comunidad-economica-europea/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

*** Fort Apache ***

-- Derechos Humanos --

-- Libia, el infierno de la migración africana --

-- La Carta de la Tierra --

La Dictadura del Hambre-Los Bilderberg-Cidinha Campos-Mayor Zaragoza-José María Gay-El Chojin

Music for all

*** My music and other videos on YouTube ***

Hierbas, Plantas, Especias (Medicinales y Culinarias), y alimentos poco sanos

-- Por qué no estalla una Revolución --

"La información ya no tiene relevancia"

Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos y sin embargo la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial. Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención. El hecho de que SABER LA VERDAD YA NO IMPORTA.

Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario. La información ya no tiene relevancia.

Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de continuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia. Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar, ya no queremos hacernos preguntas, solo queremos respuestas rápidas y fáciles. Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas, pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.

Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos. Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad. Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa, nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.

Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual, porque nuestra mente está programada por el Sistema. Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.

http://economiazero.com/por-que-estalla-una-revolucion/

-- Todo lo que deberías saber sobre el Fracking --

--- La mayor estafa de la historia de España se llama Electricidad ---

-- Plataforma en Defensa de la Libertad de Información --

-- Casos Aislados --

La Ley es todo. Nuestras leyes nos retratan y definen lo que somos en convivencia

La Ley es todo. Nuestras leyes nos retratan y definen lo que somos en convivencia
En el año 1985 un drástico cambio legislativo atribuyó al Parlamento la elección de todos los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)

--- Las empresas del IBEX35 bajo lupa ---

El paro y la precariedad no son problemas individuales, son problemas colectivos

-- Jean Ziegler - Vicepresidente de la ONU --

“No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”.

“La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”.

Los teóricos del neoliberalismo, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros.

El neoliberalismo delictivo, “se cura con política”.

----------

-- Compromiso de todos --

-- Olivier de Schutter - Relator de la ONU --

“Con la comida que se tira podrían alimentarse 2.000 millones de personas”

”La mitad del cereal producido en el planeta es para satisfacer la demanda de consumo de carne. Hay un sobreconsumo de carne absolutamente insostenible”

http://esmateria.com/2014/04/25/con-la-comida-que-se-tira-podrian-alimentarse-2-000-millones-de-personas/

----------

-- El beneficio de los alimentos naturales --

*** Parada obligatoria ***