16/9/2015
“El gran problema de la prensa española es la verdad” Según el último informe de Reuters Digital News, los medios de
comunicación españoles tienen la credibilidad más baja de Europa.
Los españoles desconfían de sus periodistas casi tanto como de sus
políticos. La gran mayoría del mercado está en manos de unos diez conglomerados
mediáticos. La mayor parte de los dirigentes actuales de los medios proviene de
la misma élite burguesa que medró bajo el régimen de Franco.
Lo que queda de las redacciones desmanteladas subsiste con un ejército de
autónomos y becarios mal pagados.
La deuda de los
conglomerados ha impactado de forma directa en la libertad de prensa, afirma
Guillem Martínez, periodista veterano que escribe para El País en Cataluña. “Desde la crisis de 2008, los bancos han cambiado su
deuda en los principales medios por acciones”, dice. “Son propietarios y
ejercen esa propiedad como en el siglo XIX”. A veces esto lleva a la supresión
de noticias. El 8 de enero de este año --recuerda Martínez-- el Banco Santander
suspendió la cotización en la bolsa americana. “Esa noticia no apareció en la
prensa española”, afirma. Otras veces, los bancos han ejercido su poder en la
misma sala de redacción. Martínez recuerda un caso en 2013, cuando un ejecutivo
bancario llamó a un editor y le dijo que despidiera a un periodista que estaba
tuiteando críticamente sobre el banco. “He trabajado en medios donde me han
dicho que no dijera nada malo de una determinada empresa o sobre tal o cual
político”, dice Mar Cabra, que ahora trabaja en Madrid para el Consorcio Internacional
de Periodistas de Investigación (ICIJ). “Se consideraba normal. Algunas empresas o algunos partidos políticos
eran tabú debido a la afinidad del medio con ellos o porque eran grandes
anunciantes”.
Al contrario que en otros países europeos,
muchos ciudadanos españoles ven la televisión pública, la radio y los servicios
de noticias como meros portavoces de los gobiernos nacionales y autonómicos. Y
la interferencia política no se limita a los canales públicos; también los
medios privados reciben fondos de los gobiernos. “Existen motivos claros para
sospechar favoritismo en el uso que dan los distintos gobiernos –tanto el
nacional como los autonómicos– a la publicidad institucional, o a la concesión
de licencias y subvenciones”, afirma David Cabo, de CIVIO, una organización sin
ánimo de lucro que lucha por la transparencia y el libre acceso a los datos
públicos por parte de los ciudadanos.
Leer el artículo completo: http://ctxt.es/es/20150916/Politica/2242/prensa-periodismo-censura-ley-mordaza-El-Pais-El-diario-Infolibre-Comunicaci%C3%B3n-Viva-la-prensa-escrita.htm#.VxyK6MoXvas.twitter
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