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12 de junio de 2016

Todos contra Podemos

12/6/2016

No me extraña que en TVE y en las primeras páginas de los periódicos tradicionales, los periódicos de papel (o más bien panfletos) al servicio del establishment, no hablen ni se vean imágenes claras de las elecciones de aquí. Todos sabemos que hay censura y que el gobierno en su canal nos muestra lo que quiere y le interesa, ¿pero tanta censura, tanto miedo tienen…?

Ayer, como todos sabemos, los lideres estuvieron de gira por diferentes ciudades como si de estrellas del rock se tratara. En todas se veía gente. No sabemos cuántas personas había aproximadamente en cada acto. Si sabemos que cuando interesan los datos se cuentan una a una, o si hace falta se exageran para no fallar, cuando no interesa, se ignoran las imágenes, porque en otras ocasiones y cuando los mítines han sido multitudinarios para sus intereses si se han preocupado bastante de ampliar el foco para que se viera bien que estaban llenos los actos, pero imágenes como esta de ayer en Barcelona no las vimos en ningún telediario. Ocultas, y sin que a nadie le hagan pensar que es lo que está pasando, y/o, porque los mítines de Unidos Podemos se llenan de gente, están mejor silenciadas para el gobierno y pasando desapercibidas para la mayoría. Creen que así, en la ignorancia, ocultando la realidad, la gente no molesta. Eso sí, de Venezuela estamos a la última. Sabemos hasta de qué color se tiñen el pelo los que pueden.  

Cuando vemos cómo en la prensa de nuestro país y en plena campaña electoral, se habla más de Venezuela que de las propuestas electorales de nuestros posibles presidentes; cuando vemos como se dedican en la televisión pública más minutos a hablar de Venezuela que de nuestros propios problemas, como el paro, aunque hay más, y no son pocos ni fáciles de solucionar; cuando vemos que hay una intencionalidad de desviar la atención de la realidad y de querer a toda costa destruir a un partido político elegido democráticamente, que por muchas cosas mal que hayan hecho, y que aún están por demostrar, puesto que las denuncias vertidas contra ellos han sido desestimadas en los juzgados (al menos de momento), y cuando vemos que hay una única intención por parte de todos los medios, excepto algunos, muy pocos, de que no lleven a cabo su cometido de dejarles representar a millones de personas que les han votado sin que nadie les haya puesto un cuchillo en la garganta para hacerlo; cuando vemos que todo esto que pasa es muy raro y un tanto extraño, y vemos que hay tanto interés en que estos representantes elegidos por el pueblo no puedan ejercer su cometido, uno se pregunta ¿por qué...?


¿A qué se debe todo el interés en hacer fracasar a esta formación nueva? ¿Qué miedo hay a que eso pueda ser posible, a que otra forma de gobernar distinta pueda ser la que nos ayude a salir de donde estamos? ¿Acaso tenemos que pensar y dejarnos llevar por obligación de que no hay otra forma de hacer las cosas, más que las que conocemos y sabemos hasta donde nos han traído?  ¿O acaso, y como está pasando en donde han entrado otras formaciones a gobernar, el hecho de estar destapando corruptelas y maneras mafiosas de gobernar es lo que les está dando miedo a quienes hasta hoy han tenido impunidad para hacer lo que les ha pasado por el forro y sin pensar en nadie, y sabiendo que en lo único que han pensado no ha sido otra cosa y nada más que en la avaricia personal?

El discurso del miedo al que están abogando los dos partidos mayoritarios contra Podemos, y al que se ha sumado incluso de forma más radical el "Falangito" de Ciudadanos, ya no cuela. En una sociedad madura y harta de tanto ladrón instalado en las instituciones durante décadas éste discurso del miedo ya no cuela. Se están equivocando y lo saben. Y el ogro que han querido crear para seguir alimentando la incertidumbre entre la población ya no les está dando resultado. De ahí el nerviosismo y las falacias diarias que se vierten por bocas y lápices de muchos que se dicen periodistas y más bien parecen bufones subordinados.
No tenemos porqué tener miedo a lo desconocido. Tenemos que tener miedo a que nos vuelva a pasar lo malo que nos ha pasado y conocemos, y tenemos que tener mucho más miedo a que nada cambie. A eso si le tenemos que tener miedo.

Si hay un cambio de gobierno, no pienso defender a ningún periodista de la televisión pública cuando vayan fuera de sus puestos de trabajo por pelotas rastreros y por no haber denunciado la manipulación a la que están sometidos con el gobierno de Rajoy.                                                                                                                       
Es verdad que alguna manifestación se ha oído, pero pocas. Luego pasará como paso con la televisión valenciana, que saldrán muchos diciendo que no les dejaban hablar y que se jugaban el puesto de trabajo si se salían del guión. Luego, quizá sea tarde y no valdrán los arrepentimientos. Las cosas hay que denunciarlas cuando pasan, pero claro, es muy cómodo quedarse quieto mientras estas chupando también de la vaca. 
Ser periodista es otra cosa distinta a quedarse callado y no contar lo que se ve o se sabe, guste o no. 

Luis Escamilla

http://lewiscarrol.blogspot.com.es/2016/06/todos-contra-podemos.html

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