25/11/2015
No me creo nada. O mejor dicho, ya no me creo
todo lo que nos quieren vender con tanta insistencia mediática sobre la intención de voto en pre-campaña electoral. Me estoy
volviendo un poco escéptico ante la propaganda de las encuestas electorales y
las ganas que tienen la mayoría de los medios en meternos por los ojos que Albert
Rivera sea el siguiente presidente del gobierno.
Espero que las encuestas se
equivoquen (como lo han hecho otras veces), cambien, y que algo de verdad
empiece a ser distinto en este país. Porque de seguir igual, y si de verdad
como se prevé sigue siendo el PP el partido más votado, una cosa tendré mucho más clara;
que nos da lo mismo la corrupción de los partidos y que no los castigamos como
se merecen. La culpa no será de los políticos de esos partidos, será de los
ciudadanos por seguir dándoles una confianza que no se merecen y a pesar de lo
que sabemos. Luego no nos quejemos… a lo mejor somos los ciudadanos los que nos
merecemos lo que nos pasa.
No me creo nada. O mejor dicho, ya no me creo
todo lo que nos quieren vender con tanta insistencia mediática sobre la intención de voto en pre-campaña electoral. Me estoy
volviendo un poco escéptico ante la propaganda de las encuestas electorales y
las ganas que tienen la mayoría de los medios en meternos por los ojos que Albert
Rivera sea el siguiente presidente del gobierno.
Ante el fracaso del PP en los últimos años,
es lógico que a muchos les gustaría que así fuese. Si no han de gobernar ellos,
mejor hacerlo con alguien que piensa como tú. Prácticamente no cambiaría nada y
viste mejor que Pablo Iglesias para representar al IBEX. Pero el hábito no hace
al monje.
¿Qué puede que así sea? No lo sé, puede que
si, por hacerle la pelota y metérnoslo hasta en la sopa no va a quedar. A mí no
me gusta y lo veo falso, pero solo es mi opinión. Mi voto no lo va a tener, eso
lo tengo muy claro y no me importa decirlo, después de lo poco que se de él y de
algunas de sus ideas y propuestas. Por cierto, que algunas son casi más carcas
que las del mismo PP.
Copio y retoco un poco, un testo que me he
encontrado por ahí y que se hace las mismas preguntas que yo.
Para que una encuesta sea
fiable, lo primero que habría que saber es como se realizan esas encuestas. ¿Dónde
se realizan esas llamadas? ¿Casa de quién? ¿Las llamadas son realizadas a las
personas que me interesa llamar? ¿Son reales las llamadas? ¿Cuáles son las
preguntas? No olvidemos que las empresas que hacen las encuestas cobran por
ello y tienen también sus propios intereses.
En los años de vida que
tengo no he conocido a nadie que le hayan hecho una encuesta sobre intención de
voto. Si conozco, sin embargo, encuestas sobre cómo de contento estás con las
compañías de teléfonos.
¿Serán ficción? ¿Qué
intereses mueven esas encuestas? Muchas preguntas y una sola respuesta válida
que será resuelta el 20 D.
¿Tan manipulables somos y con tan poca decisión,
como para no decidir por nosotros mismos y ante la certeza de pruebas más que evidentes
sobre tantos casos de corrupción?
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