Páginas

21 de octubre de 2015

Las fotos de la vergüenza

21/10/2015

Esta foto, y sabiendo el motivo por el cual se produce, da vergüenza como sociedad. Quizá sea menos cruel que la imagen de Aylan, el niño muerto en la playa, pero no por eso es menos importante. Debería hacernos reflexionar y ver que esta crisis humanitaria que está viviendo Europa, también está sacando las vergüenzas de todos los dirigentes de la UE. De todos los países, no se libra ni uno.

Las imágenes que estamos viendo últimamente con los refugiados son inhumanas. Parece mentira que vivamos en una zona privilegiada del mundo y quienes nos gobiernan no tengan una solución a un problema tan grave. Ya sé que no es fácil, pero hacer algo, por poco que sea, y no solo las reuniones de urgencia en el parlamento que luego no se cumplen, creo que es mejor que dejarlos a su suerte cuando el invierno ya está aquí.

Es una vergüenza que esta Unión Europea esté construida solo a nivel económico, no político y social.
Es impensable que alguien con un poco de corazón no se estremezca al ver las imágenes crueles y el drama actual de estas gentes. Llaman la atención las imágenes de niños, pero hemos visto personas mayores que algunos no pueden ni andar. Incluso en silla de ruedas atascadas en el barro. Es inhumano.

Nos creemos demócratas y civilizados, pero viendo las imágenes desde que comenzó este éxodo masivo, y sobre todo ahora, cuando el frio y las nieves van a aparecer, y viendo cómo están reaccionando algunos países miembros con los inmigrantes, parece todo lo contrario. La xenofobia y el racismo se palpan a diario. Prueba de ello es el resurgir de partidos ultras y xenófobos en varios países de la UE.


Me llama la atención, cómo desde que en el mundo se celebra el Día Mundial de los Refugiados, los gobernantes, los políticos en general y las celebridades, apuestan en sus discursos por el apoyo a los refugiados y prometen hacer todo lo posible para poner fin a los conflictos armados, la injusticia y a la violencia que día a día convierten a miles de personas en refugiados, desplazados internos o solicitantes de asilo. Es de hipócritas ver que una vez terminados los discursos, la situación no solamente no mejora, sino que se pone más trágica cada año.

Da la impresión, que solo hemos querido a los inmigrantes cuando nos han hecho falta para levantar países. Después nos estorban.

Parece ser que la información ya no tiene relevancia. Es tanta la que recibimos a diario que nos hemos convertido en yonkis de ella, y el hecho de saber la verdad ya no nos importa. Muy cruel…






No hay comentarios:

Publicar un comentario