6/1/2013
Las verduras y las hortalizas son necesarias para el organismo, aunque es
verdad que no gustan a todos por igual. Tienen pocas calorías y son muy ricas en vitaminas y minerales. Y no solo están ricas, sobre todo en invierno nuestro cuerpo lo agradece, al sentir el calor de ciertos platos calientes de cuchara.
Hay muchas formas de hacerlas. A mí en
particular me gustan en todas sus variantes, sin embargo, cuando hay niños, resulta a veces complicado saber cómo cocinarlas para que se las coman.
Una
forma de cocinarlas que les hace no verlas y de engañarlos un poco, puede ser en cremas o en sopas.
Esta forma de hacerlas, además de conservar buena
parte de sus propiedades resulta muy apetitosa.
Lleva un poco más de tiempo que
hacerlas simplemente a la plancha, y aunque es preferible hacer la cantidad
justa para comer al momento, también nos da la posibilidad de hacer más
cantidad y congelarla para disponer de raciones separadas cuando nos apetezca.
La crema sigue estando muy sabrosa, y si no nos lo dijeran, lo más probable es
que no la supiéramos distinguir.
También podemos aprovechar, y si hacemos un poco más
de la cantidad que nos vayamos a comer el mismo día, para guardar en la nevera
dos o tres raciones que se conserva muy bien.
Las verduras las podemos variar según nuestras preferencias y gustos, incluso mezclarlas con legumbres.
Con las que lleva esta crema, el sabor es un placer
para los sentidos.
Ingredientes para 10/12 raciones:
Media coliflor mediana
1 brócoli mediano
8 o 10 coles de Bruselas
1 calabacín
1 patata mediana
1 o 2 zanahorias
1 cebolla seca
mediana
½ puerro
2 cucharadas de
tomate casero frito
Algas wakame
deshidratadas (3 cucharas soperas)
1 trozo de jengibre
fresco
1 pastilla de
concentrado de verdura (opcional)
Nata liquida
1 cuchara de Maicena
para espesar
Pimienta molida
(poca)
Pan tostado o picatostes
Parmesano rallado (opcional)
Sal
Aceite de oliva
Preparación:
Ponemos las algas en agua con un poco de sal para
rehidratarlas; aunque también las podemos poner junto al resto de ingredientes
en crudo.
Si las ponemos en agua, una vez que se hayan rehidratado (15/20
minutos), las añadimos a la olla con el agua que las pusimos. El agua tiene
sabor.
El resto de las verduras las cortamos en trozos (excepto las coles
de Bruselas) y junto con el tomate frito las ponemos todas en frío en una olla con un chorrito de
aceite y las cubrimos con agua.
La cantidad de agua dependerá de cuanta queramos
hacer, pero es preferible no poner demasiada porque tendrá menos sabor.
El jengibre lo pelamos y lo podemos poner entero o
troceado.
Cocemos todo unos 40 minutos, y sin retirar del fuego
le pasamos la batidora procurando que todo quede líquido y un poco espeso.
En este momento
la probamos para añadirle la sal y un poco de pimienta.
Añadimos más agua si vemos que está demasiado espesa y la dejamos unos
minutos más al fuego.
Cuando veamos que está como queremos, pasamos la cantidad que vayamos a servir por el pasapurés
a otra cazuela. Le subimos el fuego y le añadimos un chorrito de nata liquida. Removemos y la
espesamos con la Maizena diluida en agua (¡ojo!, la añadimos poco a poco y sin pasarnos de espesor).
El resto (si nos sobra) la pasamos por el pasapurés también
y la dejamos sin añadir la nata. Así, la podremos conservar en la nevera unos días
o congelar para cuando lo deseemos; a falta solamente de añadir la nata y espesarla en el
momento.
Antes de servirla le podemos añadir por encima un poco de parmesano
rallado si nos apetece.
La crema esta lista para servir caliente.
Acompañar con el pan
tostado en dados o con picatostes comprados (al gusto).
Buen provecho...
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