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28 de octubre de 2013

Las relaciones humanas son tan complejas…


28/10/2013

A ninguna persona dejas de importarle de la noche a la mañana, y si lo hace, es porque en el fondo nunca le importaste de verdad.

A veces no entendemos por qué nos pasan ciertas cosas y parece que es lo normal en la raza humana. Mucho hay escrito sobre el comportamiento histórico de las personas, y aún así, no podemos entender todo lo que nos ocurre, es casi imposible, porque hoy, y aunque mucho se ha avanzado en la conducta del humano, todavía se sigue investigando y no se entiende bien el uso y el comportamiento que hacemos de algunas de nuestras formas de actuar y que nos induce a ello.

A pesar de tener la inteligencia que les falta a otros animales, no somos capaces de entender porque nos mueven otras inquietudes que nada o muy poco tienen que ver con lo fraternal. No llegamos a entender bien, por qué, algo o alguien que ayer nos llenaba por completo, hoy nos deja de interesar de golpe y lo desechamos aborreciéndolo, lo despreciamos como si nunca nos hubiera interesado y lo damos por terminado.

En lo material puede tener una lectura distinta porque nos podemos haber cansado simplemente del objeto o cosa, pero en las relaciones entre personas entran en juego los sentimientos y hay que pensar un poco más en el por qué actuamos de formas tan diferentes y egoístas a la vez.
Todos sabemos lo difíciles que son las relaciones entre personas. Vivimos en una sociedad donde cada día somos más independientes y se está demostrando que nos aguantamos menos en pareja. Prueba de ello lo vemos en el matrimonio, qué, como tal, no es lo mismo ni tiene el compromiso para nosotros que adquirían nuestros abuelos con él, pero cuando dos personas se quieren de verdad y se tienen un respeto mutuo, las diferencias y las discusiones que pueda haber entre ambos no tienen porque romper la relación de amistad. 


Se puede romper el compromiso del matrimonio por diferentes razones; por diferencias personales después de convivir y conocer más a fondo a la persona y no gustarnos como antes, o por haberlo quemado, pero esto no debería de romper también la amistad que ha llevado a esas dos personas a la unión en pareja. La amistad es otra cosa...

Tenemos y debemos de ceder en muchas ocasiones en la vida porque nadie tiene la razón absoluta de las cosas y muchas veces nos equivocamos. Pero de sabios es corregir.

Leyendo a Buñuel, él se hacía una pregunta, una reflexión que yo también me hice en más de una ocasión; ¿pero acaso, decía Buñuel, un amor apasionado, que alcanza el nivel más alto de la llama, es incompatible con la vida en pareja?

Esto puede parecer contradictorio, pero los humanos somos así de raros. Cuando tenemos a alguien a nuestro lado que nos da todo no lo sabemos valorar. Somos muy complejos y nos pasan muchas cosas que no sabemos comprender. Pasan los siglos y seguimos aprendiendo de nuestros errores. Nos cuesta aceptar a veces que no tenemos la verdad absoluta, y eso nos puede llevar a situaciones complejas que no sepamos descifrar.
El amor y la amistad son dos cosas que no les damos todo el valor que se merecen.

"El compañerismo se busca, la amistad se encuentra y el amor nos sorprende... pero ninguno de estos tres sentimientos se debe mendigar". 

Las relaciones humanas son tan complejas…¿O somos nosotros, en una sociedad tan inconformista e intransigente con todo, los que las hacemos realmente difíciles? 


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