abril 16, 2013
Y a punto de contraer está el personal con esta gentuza porque quienes nos gobiernan, antes y ahora y siempre, no son la quinta esencia de la experiencia y el conocimiento de un país, sino lo que hay en cada partido, los que saben más, pero del partido, solo eso, del partido, que no significa que sepan, sino que es lo que hay entre los afiliados a unas siglas porque la gente realmente válida no se mete en política.
Es decir; que si, por ejemplo, hay que ocupar mil cargos, y tipos válidos en el partido tienes 100, pues hasta los 1.000 los rellenas de parvos, de tontos, de lelos, de lo que sea; bueno de lo que sea no, que sean del partido y digan a todo si. Y así va esto, porque además, los listos del partido, como se han dedicado los últimos siete u ocho años a rajar y rajar desde sus escaños, se han olvidado ya de su actividad profesional, de salir a la calle y de hablar con el personal, pues viven así, a lo que caiga con tal de conseguir una sola meta: El poder, el poder al otro, y donde digo Poder sustituya una P por una J, que también vale.
Y en el fondo, que esto suceda, es más o menos lógico porque ¿tú te imaginas un tío válido, pero auténticamente válido, que vaya por ahí, como hacen ellos, bailando el juego a todos con el mayor de los cinismos con el fin de ocupar un cargo? , ¿pero tú te imaginas a un experto, pero un experto de verdad, haciendo mítines por esos pueblos y ciudades de Dios en horarios de 12 de la mañana y 8 de la tarde tratando de convencer al personal, llueva, nieva o haga sol?, ¿realmente crees que un tío preparado es capaz de soportar que luego venga un papón de medio pelo y cambie lo que iba a desarrollar en aras a que políticamente no conviene porque se pierden votos? Un tipo así es imposible que aguante a tanto mediocre, imposible.
Y claro, la solución es fácil, muy sencilla si lo que quieres es servir a tu país y no aprovecharte tú y tus colegas. Ganas unas elecciones y eliges a gente que sabe, aunque no sea del partido; pero claro, haces eso y tienes que deshacerte de papones, y los papones, los mediocres, los cortesanos, son necesarios para que sonrían todos los días a su presidente y le den palmadita para decirle que es genial, que es único y, sobre todo, porque a ver quién hace de cla en los mítines, quién entrega las banderitas con el careto del candidato, reparte chapas o pega los cartelitos en las ciudades.
Que se empieza así, con un cubo de pegamento y unos posters y poco a poco vas ascendiendo y entonces ya tu cometido no es pegar carteles, sino dirigir; dirigir cómo se pegan los carteles, y luego asciendes a Coordinador de Pegador de Carteles. Y al poco tiempo… pues pasas a Director General de Pegador de Carteles y ya, como esto es la releche, pues máximo responsable internacional de Pegador de Carteles y Fotolitos and Management of Clok, y de ti depende cien o trescientos millones de euros cuando en tu vida ni tuviste para un chicle.
Total, que de la nada, y nada eres, tu carrera hacia el secretariado general de cualquier ministerio la iniciaste en tus años mozos utilizando un cubo y pegamento; y claro, por ese chollo de casi 90.000 euracos al año haces lo que sea para no despegarte, aunque lo estés, de la realidad y desde siempre del conocimiento.
PD- Este artículo se lo dedico a los que ocupan altos cargos, no a los políticos de pueblos y ciudades de tamaño medio que bastante hacen con aguantar lo que hacen los dirigentes de sus partidos y que incluso alucinan con la actitud de sus jefes.
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