Páginas

26 de febrero de 2013

Consigna del Gobierno sobre Bárcenas: ni mentarlo, palabra prohibida


26/2/2013

No entiendo como aguantan tanto los periodistas y no dejan plantado a cualquier representante del gobierno en una rueda de prensa al preguntarles sobre lo mismo y que no les hagan ni caso. Esta en sus manos ponerlos en ridículo, y sería una vergüenza para ellos que todo el mundo viera como los periodistas se levantan y se van de la sala dejándolos solos con sus mentiras. Lo deberían de hacer, por perderles el respeto a su trabajo como periodistas, y porque la sociedad les estaría muy agradecida si lo hicieran. No pueden permitir que se rían en sus narices como lo hacen. Y lo hacen, porque los periodistas se lo permiten, no hay otra explicación posible.

Está bien que a una pregunta sobre el presunto echen balones fuera, pero cuando de ocho o nueve periodistas se eluden las preguntas sobre algo tan grave que tiene en vilo al país y al propio partido también, el no contestar, me parece tan ridículo como irónico y déspota por parte de a quien le corresponda dar explicaciones y contestar.
Si de verdad no hay implicados, no les debería de importar decir todo lo que sepan y esclarecer el asunto lo antes posible por su propio bien. No es un problema menor, es un problema que incumbe a toda la sociedad, puesto que, de ser cierto y haya pagos y financiación irregular, es con dinero público, y por ser publico nos interesa saber que ha pasado. Independientemente del partido que sea.

Los periodistas están en su derecho de preguntar por muy espinoso que sea el tema, y el gobierno está en la obligación de contestar y dar explicaciones a quienes les pagan y mantienen en sus puestos, que no es otro más que el pueblo, si no, ¿para que los queremos?


Es ridículo ver a Soraya en rueda de prensa como a otros altos cargos eludir las preguntas una y otra vez.
Es cierto que quien calla otorga, pero en este caso, callar implica fundar presuntas contradicciones por parte de quienes dicen no saber nada de una persona vinculada con el partido durante más de dos décadas. 
¿Acaso creen que alguien se puede creer después de ver todo lo aparecido en la prensa que no sepan realmente nada? No se lo creen ni ellos, y si callan es, o porque hay muchos de los que callan presuntamente implicados en tan escandaloso caso, o, porque saben que si empiezan a hablar, van a tener que ser muchos los que tengan que dar explicaciones y desfilar por los juzgados.

No tienen excusas, al menos por mucho tiempo. Deben de dar todas las explicaciones que se les piden porque la gente tiene derecho a saber. No importa a quien se haya votado y no es cuestión de colores, es cuestión de transparencia política, de dignidad y de sentido común.
Si de verdad quieren recuperar la desconfianza de la sociedad en los políticos deben de dar muchas explicaciones que la gente les está demandando y a ellos no les importan, no pueden seguir haciendo oídos sordos ni debemos permitir más engaños banales. 

Cospedal y sus palmeros pueden sacar todas las palabras nuevas y términos diferentes para intentar dar explicación a lo inexplicable, pero no se lo cree ni ella, ya no hay excusas posibles.

Papales apócrifos, indemnizaciones y despidos simulados y en diferido, no saben de que forma decirlo para que se entere el menor número de personas posible al no entender los términos utilizados, pero da igual, los buscamos y acabamos entendiendo cual es el mensaje, que no es otro que dar largas al asunto, porque si aceptan todas las acusaciones sobre Bárcenas van a ser muchos los que tendrán que dar explicaciones, y claro, eso no interesa que se sepa.

El asunto es tan turbio como las aguas en un rio después de una tormenta de tres días. No hay escapatoria posible y el asunto no se puede dilatar en el tiempo ni pasar de puntillas sobre él.
El problema es tan grave como lo fue Filesa en su momento, y como tal, debe de llegarse hasta el final porque es un problema de todos, votantes y no votantes del PP.

¿Cómo se atreve Cospedal a decir que no hay auditorías externas que quieran aclarar lo ocurrido en el partido? Palabras textuales: "No es fácil encontrar auditoras en España que quieran hacer auditorías de partidos políticos, para que se sepa. Ellos sabrán”.
No mienta oiga. Si que se han ofrecido para hacerlo, y hay cola y disposición por parte de gente que quiere aclarar este asunto, hasta los mismos inspectores de hacienda se han ofrecido, pero por supuesto que no les interesa que nadie entre en ese estercolero para sacar la basura, prefieren ponerse los monos de trabajo y hacer lo que haga falta con tal de que nadie tenga la posibilidad de saber lo que ha ocurrido ahí dentro.

No es que no haya auditorias que no quieran hacerlo, lo que no se entiende, y esto sí que es grave,  es que ante casos tan escandalosos como este, no sean los propios inspectores de hacienda los que entren sin preguntar, e incluso, antes de que parte de los papeles se pierdan y entonces sí que sea imposible aclarar nada de lo investigado.

Entre defectos de forma, indultos, y sobre todo, el poder de los dos partidos mayoritarios sobre los jueces, estamos listos en este país para esclarecer procesos delictivos sobre quienes nos gobiernan y campan a sus anchas por las esferas políticas.

El refranero español es sabio: “hecha la ley, hecha la trampa”. Pues eso, no hay nada mejor que conocer las leyes para saber por dónde se puede uno escapar en el caso de que te pillen con las manos en la masa. 

Luis Escamilla





No hay comentarios:

Publicar un comentario