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30 de diciembre de 2012

La balanza de pagos no engaña

José Carlos Díez  28 diciembre 2012

Hoy hemos conocido la balanza de pagos de octubre. Junto al PIB y los datos de empleo es la estadística más importante, especialmente en medio de una crisis financiera. Empieza por destacar un superávit por cuenta corriente en octubre por una reducción del 70% del déficit comercial con respecto a octubre de 2011 y un mejor comportamiento de la balanza de servicios, especialmente no turísticos.
En la balanza financiera destaca el superávit de la inversión en cartera. Han entrado 6.500 mill de inversión de no residentes en acciones y bonos. En inversión directa entraron 2.600 mill. En una crisis de deuda los inversores prefieren cambiar deuda por acciones y empresas y esto explica que esta partida aumente. Sin duda es una señal positiva que refleja el atractivo de muchas de nuestras empresas. Destaca negativamente que en otras inversiones, básicamente préstamos interbancarios y mercado de repos, continúa la fuga de capitales aunque con menor intensidad. En octubre salieron 4.000 mill de inversión de no residentes en este tipo de activos.
Estos son los fríos datos, ahora el análisis. La depresión está provocando un hundimiento de nuestras importaciones y eso explica la mayor parte de la mejora de nuestro déficit por cuenta corriente. La competitividad de nuestras ha mejorado significativamente desde 2007 pero la recesión europea ha lastrado el excelente comportamiento de nuestras exportaciones en 2010 y 2011.
La intervención providencial del BCE en julio evitó el colapso de nuestra deuda externa y el rescate. Tras la euforia inicial de septiembre el efecto ha ido perdiendo fuerza. La amenaza de rescate y compra de bonos del BCE ha parado la fuga de capitales pero los inversores que se fueron no vuelven. El saldo entre enero y octubre sigue siendo una salida de capitales de 200.000 mill.
La mayor parte de la fuga de capitales se ha producido en deuda bancaria, lo cual dificulta la financiación de nuestros bancos y es la principal causa de la intensa restricción de crédito que padecen nuestras empresas y familias. La escasez de crédito y su elevado precio es a su vez la principal causa de contracción del consumo y la inversión y por lo tanto de la depresión y el aumento del desempleo.

Nuestra querida España sigue fuera de los mercados de financiación internacionales, con extrema dependencia del BCE y en un equilibro múltiple complejo y muy inestable. Esta es una de las patologías económicas más difíciles de acertar con la medicación y de anticipar la evolución del paciente. Las medidas tienen que convencer a millones de inversores internacionales y cada día nuestra querida España está sometida a un referendum en los mercados.
Como dirían los Beatles All we need is growth. El problema es que con restricción de crédito, el ajuste fiscal lejos de conseguir el efecto deseado, apenas consigue reducir el déficit, sigue aumentando la deuda y asusta más a los inversores lo cual aumenta nuestras primas de riesgo. El impulso monetario y fiscal tiene que venir de fuera. Fiscal en Alemania para reactivar el consumo privado en la Eurozona y aumentar nuestras exportaciones como sucedió en 2009 y fue la clave de la salida de la recesión. El monetario en Frankfurt con la intervención decidida del BCE en los mercados de deuda. Esto supondrá condicionalidad y la clave es la negociación. Hay que conseguir retrasar el objetivo del 3% de déficit en España para 2016 y subir el de 2013 hasta al menos el 6% excluyendo ayudas al sistema bancario.
La otra clave es avanzar en el saneamiento del sistema bancario. Se han recapitalizado entidades pero siguen las dudas razonables de los inversores de que es insuficiente. Además se han encapsulado los activos problemáticos de promotor en el banco malo pero no está muy claro cómo se va a proceder a su saneamiento y cuál será la pérdida adicional que asumirá la deuda pública. El análisis forense del Banco de Valencia es un buen ejemplo. Oliver Wyman en el escenario estresado estimó una pérdida de 3.500 mill. y la propia Oliver Wyman en el cuaderno de venta reconoció un agujero de 4.500 mill para vendérselo a la Caixa. En el escenario estresado se esperaba una tasa de paro del 27% y parece que la realidad superará a la ficción. Por lo tanto, de nuevo hemos hecho un test sin estrés que a los únicos que ha tranquilizado ha sido al Gobierno y al Banco de España.
La estrategia de ganar tiempo esperando a la recuperación supone perder un tiempo precioso para actuar. Mientras, el enfermo se nos desangra y la tasa de paro y la deuda aumentan cada día. La prueba del algodón será cuando los inversores nos vuelvan a comprar bonos bancarios. Desde el verano han vuelto a comprar deuda pública, lo cual es una buena noticia, pero insuficiente para resolver el problema.
Vía:http://blogs.cincodias.com/el_economista_observador/2012/12/la-balanza-de-pagos-no-enga%C3%B1a.html

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