Jean Claude Juncker, presidente del Eurogrupo
10 SEPTIEMBRE 2012 ESCRITO POR MONTESQUIEU
Que el Gobierno está obligado a solicitar el rescate es evidente y que lo tiene que hacer en las próximas semanas también, puesto que en caso contrario el efecto benéfico sobre la prima de riesgo que tuvieron las declaraciones de Draghi se esfumará a la misma velocidad en que se produzcan los titubeos o retrasos del ejecutivo.
El mercado ha descontado ya rescate y España si defrauda una vez más al mercado se verá envuelta en una tormenta aún mayor de la que está viviendo. La exigencia es evidente: cumplimiento estricto del déficit pactado en el pacto de estabilidad, que ya ha sido flexibilizado, eliminando las incertidumbres presupuestarias más abultadas.
Además, el Gobierno querría esperar a anunciar las medidas de recorte después de las elecciones gallegas, pensando que aún tiene alguna opción de gobernar en esa comunidad autónoma, aunque podría pasarle como en Andalucía: retrasa el programa más duro de reformas y ello no le sirve para ganar las elecciones, sino para perder un tiempo precioso. Pero ya al gobierno se le ha acabado todo el tiempo.
Tiene mucha deuda que colocar y muy poco tiempo para hacerlo. O se activa algún mecanismo cuanto antes que dé confianza al mercado de que la solución no sólo es duradera, sino para siempre, o volverá la carestía y algo peor, la falta de compradores, puesto que ya se están agotando las colocaciones en los bancos españoles, que no pueden con más deuda pública en sus balances.
Toda indecisión, todo retraso, agravará el problema. Este Gobierno ha elegido el camino equivocado desde el principio y ahora se ve abocado a rebajar nuevas prestaciones sociales, a congelar las pensiones e incluso a rebajarlas y a adoptar otra serie de medidas que le van a imponer. Que algunos digan que no va a ser así, no es más que la opinión de las personas menos influyentes y con menos poder en la UE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario