En este caso han sido dos obreros jóvenes que disfrutaban de su primer empleo en una empresa cuyo nombre no ha trascendido. Los enviaron a una finca en el monte, a instalar una placas solares, y la chispa de una radial (o de un soplete, que aún no está claro) iniciaron el primero y mayor de estos incendios. Leo en la prensa que los dos chicos, de apenas 20 años están hundidos moralmente. Dicen – y les creo – que sus jefes no les advirtieron del peligro ni de la prohibición de usar este tipo de maquinaria a menos de 500 metros. No me parecen malas personas, como mucho los veo como dos fracasos más del sistema educativo vigente, tan poco satisfactorio. Y que aún va a ir a menos con los recortes.
Vía: http://guionistasvlc.wordpress.com/2012/07/02/hemos-ardido-por-encima-de-nuestras-posibilidades/
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